Invitación al estudio

19 septiembre 2013

Original

Con motivo de la inauguración del curso en la Universidad de Salamanca, ponemos en conocimiento del curioso lector esta carta que una preocupada señora escribe a su primo –en aquellos momentos (mal) estudiante en Salamanca–, el cual no ponía el deseable empeño en sus estudios y se dejaba llevar por otras atracciones lúdicas de la ciudad.

Madrid, 6 de febrero de 1828

Querido José Miguel:

A su debido tiempo recibí tu estimada; no he podido contestarte porque mis males no me lo han permitido hasta ahora. Solo con el objeto de decirte que siento mucho que seas más aficionado a pegar a la pelota que a estudiar, te escribo esta con bastante trabajo por causa de la vista, que la tengo bastante mala.
  Sin embargo de mi silencio, no creas que ignoro nada de lo que haces. A la verdad que no cumples la palabra que me diste de estudiar mucho y ser hombre de provecho. Espero de tu cariño que en adelante te aplicarás más y, aun cuando yo no te escriba tan a menudo como quisiera, no debes ser tú lo mismo, porque tus ocupaciones son menos que las mías.
  Mira, cuando yo cifro mi esperanza en tus adelantos, ¡salimos con que estudias poco y juegas mucho a la pelota! Vaya, pues estoy fresca; vamos, aplícate, José Miguel; mira por ti, hijo mío, que ya no eres tan niño. ¿Qué dirán los que te vean hecho un pegador de pelota? Contéstame y dime qué tal te prueba ese país. Adiós, querido; sabes que te querra mucho más si te aplicas, tu prima

Segunda



La carta apareció en el ejemplar BG 8364, primer tomo de la obra de Augustin Calmet, Histoire universelle sacrée et profane…, Estrasburgo 1735-1771. La colección procede del Colegio de la Purísima Concepción de los Niños Huérfanos; quizá el estudiante estuviera alojado en esa institución.

Mercurio de la Biblioteca